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SELAVIP intenta desarrollar y compartir tecnologías constructivas que apoye a las familias de menores ingresos en sus procesos de adecuación y mejoramiento de barrios y viviendas. En estos procesos, los recursos suelen ser escasos y las necesidades, múltiples. Una buena base para el desarrollo de prácticas constructivas adecuadas son los valiosos conocimientos y experiencias acumulados por las diferentes organizaciones y comunidades que ya por décadas trabajan con nosotros. Conocimiento endógeno o tecnologías “avanzadas”
Por un lado, no resulta razonable, de cara a la cantidad y gravedad de los problemas que conlleva la precariedad habitacional, excluir de los procesos de producción social de hábitat los aportes que puedan hacer los avances de la tecnología constructiva más avanzada o de una producción más industrializada de componentes y partes. Por otra parte, descartar los aprendizajes de la propia población y las prácticas que han surgido a través de los años en los procesos de auto- dificulta la identificación de las familias con las soluciones entregadas, y puede inhibir de manera importante la posterior mantención o ampliación de las viviendas. Por eso, en nuestra experiencia los sistemas constructivos más eficaces y eficientes han sido aquellos en que existe una equilibrada relación entre las tecnologías constructivas locales y tradicionales, y aquellas más innovadoras y contemporáneas. Un ejemplo: proyectos del año 2011
Una mirada a los proyectos realizados permite constatar una amplia gama de alternativas constructivas empleadas por los más pobres y quienes los apoyan. SELAVIP ha trabajado con una gran cantidad de familias y comunidades en los países en desarrollo, las cuales han utilizado los más diversos sistemas constructivos. Durante el año 2011 se apoyó a 6.660 familias que vivían en extrema precariedad habitacional o urbana. De éstas, más de 2.700 familias ejecutaron construcciones; de ellas, la gran mayoría (68 %) construyeron viviendas nuevas. El resto fueron mejoramientos habitacionales. 1.109 familias construyeron o reemplazaron la envolvente (muros) de sus viviendas utilizando ladrillos, (41%), 817 lo hicieron con bloques de hormigón (30%), 323 con madera (12%), 173 con adobe (6%), 255 con sistemas mixtos (9%) y 48 con planchas metálicas (2%). En cuanto a la modalidad constructiva, encontramos en estos proyectos en primer lugar, sistemas constructivos surgidos netamente del conocimiento local, que ha sido traspasado por generaciones, ejecutados por las propias familias. En otros casos se trata de procesos constructivos más convencionales, con mayor presencia de conocimientos tecnológicos externos traspasados desde la producción de mercado a mayor escala. Pero también están presentes algunos proyectos en que se aplican sistemas constructivos más industrializados, en que está presente la innovación y la eficiencia tanto en los costos como en los tiempos. Participación y modalidad constructiva
Un desafío común y compartido con nuestros colaboradores locales es la búsqueda y utilización de tecnologías constructivas que no sólo permitan, sino además apoyen los procesos de participación. De este modo se busca empoderar a las familias, reforzar sus posibilidades de auto-aojamiento, y disminuir su dependencia de sistemas y agentes tecnológicos externos. Por ello los proyectos de SELAVIP no postulan en general soluciones envasadas ni viviendas-tipo generadas en otros contextos o países, por muy “eficientes” o adecuados que puedan parecer desde una perspectiva profesional pura. Más bien, nuestra aproximación es apoyar a las familias y comunidades en la forma que ellos desean o saben construir, y si resulta necesario, compartiendo- nunca imponiendo- medidas de eficiencia que pueden haber desarrollado otros proyectos. Los procesos participativos pueden ser muy diferentes entre una localidad y otra; por lo tanto los métodos, materiales empleados y resultados esperados suelen ser muy distintos. Dado lo anterior, la tecnología más apropiada será aquella que responda mejor a la realidad local y a las prioridades de las comunidades en cada caso. |